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Clases de inglés online: el futuro nos ha alcanzado y, por ahora, no son opcionales

En este artículo encontrarás:

  • Una descripción de cómo son las clases en línea en inglés dentro de Australia 
  • Consejos para tomarlas y no morir en el intento durante la cuarentena 

Creo que nunca nos habríamos imaginado que lo que actualmente estamos viviendo, algún día pasaría, por lo menos no tan rápido y repentinamente. Es cierto que muchas películas de ficción ya nos habían mostrado un poco cómo funcionarían las crisis mundiales, las pandemias, las guerras… ¡Ya nos veíamos peleando con armas o huyendo de seres mitológicos! Pero nadie imaginó que nuestra principal forma de salvar al mundo sería NO HACER ABSOLUTAMENTE NADA y QUEDARNOS EN CASA. Qué ironía.

Eso vino acompañado de una serie de modificaciones en nuestro estilo de vida en tooodo el mundo y en todos los sectores. Y uno de ellos, y el que nos tiene aquí, es el de los estudiantes internacionales en Australia. Para ellos (nosotros) aquí y en un gran número de países, las clases presenciales migraron a una plataforma digital. Y ahora en lugar de ir a la escuela, tenemos que sentarnos frente a una pantalla e interactuar con quien está del otro lado.

Por ejemplo, las clases de inglés, que consistían en el seguimiento a un programa y a una metodología de leer, hablar, escuchar y dominar las reglas gramaticales de la lengua, se hacen casi de la misma forma. La diferencia es que ahora lo hacemos sin salir de la casa e interactuar de manera física con más personas, lo cual es súper enriquecedor.

Es decir, listening, grammar y speaking se hacen de la misma forma: el profesor comparte el material electrónico en una plataforma digital. Las opciones más utilizadas son Zoom, Google Classroom, Hangouts o incluso Facebook, hay un sinfín de opciones. Entonces, cada quien se encarga de descargar la aplicación y responder los ejercicios con la ayuda del profesor. Las clases, como es mi caso, tienen el mismo horario que si fuera al colegio todos los días. De 8:15 am a 12:15 pm con 15 minutos de break a las 10:15.

La controversia de las clases online

Ahora, ¿cuál es y ha sido la discusión ante esto? Que ante lo extraordinario de la situación, las escuelas no pudieron suspender sus cursos y se vieron en la necesidad de continuar sus clases de esta manera. Por supuesto que eso desató una polémica entre los estudiantes internacionales aquí en Australia, ya que la mayoría han perdido o están en vías de perder sus empleos y se están viendo obligados a continuar pagando las colegiaturas.

Por donde se vea, esto puede parecer injusto, y puede que lo sea o no ya que hay muchos factores a considerar. Pero el objetivo de este texto no es determinar ese tema, cada quien juzgará y tomará las medidas que considere necesario para actuar de acuerdo a su situación. Lo que sí voy a hacer es hablar de cómo son estas clases y cómo podría “aprovecharse” esta situación.

Y es aquí donde retomo el título de este texto: el futuro nos ha alcanzado y no es opcional. Claro, aunque no estamos obligados a tomar estas clases, nuestras posibilidades se centran en tomarlo o regresar a nuestros países de origen (como lo mencionó el Primer Ministro) e internar estudiar idiomas en otro momento. Por ahora, y ante la gravedad de la situación, no tenemos mucho para dónde hacernos.

Ahora, por mi mucha o poca experiencia, y lo hago a manera de nota mental y para terapearme a mí mismo, esto podría ser un área de oportunidad para quien quiera aprovecharlo. Es decir, en las clases en línea he notado que la mayoría de los alumnos están o enojados o se comportan apáticos y, por lo tanto pocas veces participan. Por supuesto que cuando uno tiene una duda o quiere tener interacción con el profesor, este último se desvive por atenderlo y resolver la duda a profundidad.


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Siendo honestos, para los maestros también ha resultado muy difícil este ejercicio, como alguna vez me lo dijo mi agente cuando platicamos del tema: “esto es algo que nadie quiere, la escuela no lo quiere, los alumnos no lo quieren, los profesores no lo quieren, el país no lo quiere, pero qué podemos hacer, por el momento es lo que hay”. Y sí, por eso es que digo que también para los docentes se ha convertido en un reto.

la dinámica de las clases

Para los profesores ha resultado bastante difícil captar la atención de un grupo de jóvenes que no nos conocemos tanto entre sí y que tenemos que interactuar unos con otros a las 8 de la mañana o a la hora que sea. Por ende, la mayoría no hablamos o incluso hay quien apaga su micrófono y cámara y olvida la sesión. Está sin estar, lo que hace que incluso las sesiones puedan resultar pesadas y largas en mi experiencia.

Pero no hay que olvidar que esta metodología de las clases en línea ya existía, no es algo nuevo. Muchas nuevas generaciones están adoptando esta modalidad en diferentes partes del mundo y pagan por clases personalizadas para aprender idiomas, maestrías y doctorados, cursos, talleres y un largo número de etcéteras.

la oportunidad dentro de la crisis

¿Qué pasaría si nosotros explotáramos aún más la plataforma online y aprovecháramos al máximo la atención del profesor? Es decir, sin ánimo de parecer “gandalla” —como diríamos en México para referirnos a alguien que quiere aprovecharse de alguien más— podríamos convertir estas sesiones casi casi en personalizadas. Pero ¿cómo?

Como ya lo dije anteriormente, la mayoría de los alumnos no pone atención y a los teachers les entusiasma mucho que alguien participe. Por ello, sería muy bueno aprovechar ese momento para manifestar todas nuestras dudas o poner más atención en los temas que hemos venido arrastrando desde que iniciamos a estudiar inglés. Créanme, al profesor en nada le molestará que un estudiante se la pase preguntando, más bien todo lo contrario.

Este sistema ya venía funcionando así, tengo amigos y conocidos en México que dan clases de español a estudiantes en otras partes del mundo e incluso hay quien da clases de francés a estudiantes mexicanos que están en otro estado de la República, y para ellos esto se ha convertido en una forma de vida. Por eso hay que pensar dos veces si es que queremos perdernos la oportunidad de aprender en este nuevo sistema (aunque por ahora sea lo único que hay disponible). Al final, el costo de las clases por un lado está fuera de nuestro control ya que las escuelas también deben seguir funcionando. Así que más allá de que “no es lo mismo”, en nosotros está el aprovechar al máximo los recursos que tenemos durante la pandemia.

Es más, habría que analizar cuánto tiempo nos estamos ahorrando en traslados y en dinero y si esto nos llevará mucho o poco tiempo para que todo regrese a la normalidad. O bien ¿de verdad queremos que todo regrese a la normalidad? O algo habremos de aprender o desaprender para saber qué sí estaba funcionando y qué no. Creo que sería muy interesante ahondar en este tema y buenos aprendizajes saldrán para todos.

Por ahora, no tenemos de otra y vamos a relajarnos. Saquémosle jugo a estas clases y aprendamos lo más que se puede, aprovechemos el tiempo y ya habrá tiempo para analizar nuestra capacidad de resiliencia. Si es que la tenemos o adquirimos…

En Latinoz Education te podemos ayudar y asesorar en todo tu proceso si tu deseo es venir a estudiar a Australia, contáctanos y si te gustó este artículo, ayúdanos a compartirlo.

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